¿Cuáles son las principales lecciones que debemos aprender e implementar en la educación a distancia, después de la pandemia de COVID-19?
Desde el comienzo de 2020, los sistemas educativos en todo
el mundo comenzaron una estrategia de aprendizaje remoto de emergencia en una
escala sin precedentes. ¿Qué enseñó los últimos 18 meses a las políticas y
expertos en los campos educativos relacionados con el aprendizaje remoto, la
adopción y la efectividad? ¿Cómo pueden estas lecciones guiar el plan durante
varios meses y varios años? El nuevo informe proporciona una respuesta a estas
preguntas. La pandemia continúa cambiando la educación en todo el mundo, y sus
resultados a largo plazo aún se ven, pero este estudio tiene nuevas tareas que
pueden proporcionar información sobre los esfuerzos nacionales para reconstruir
mejores sistemas educativos.
Este informe propone un marco conceptual que requiere tres
elementos complementarios para el aprendizaje remoto. Maestros efectivos,
habilidades apropiadas, estudiantes comprometidos. Estos tres elementos deben
estar suficientemente ajustados para que el aprendizaje remoto sea adoptado y
efectivo (Fig. 1). Los maestros con conocimiento avanzado sobre el contenido
del tema, el conocimiento técnico utilizando la tecnología y los recursos de
apoyo, y los maestros con habilidades educativas apropiadas son probablemente
más efectivas en la educación remota que los maestros sin tinta. Del mismo
modo, se requiere la disponibilidad de tecnología, pero no es suficiente, por
lo que el aprendizaje remoto es efectivo porque es necesario adaptarse al
contexto donde se muestra la tecnología. El aprendizaje remoto efectivo
requiere estudiantes comprometidos. El compromiso depende de los factores
contextuales como la motivación, los maestros, la tecnología y el entorno
familiar.
Figura 1: Marco conceptual del aprendizaje a distancia durante COVID-19
Los gobiernos probaron diversos enfoques para hacer frente al cierre de escuelas e impartir el aprendizaje a distancia.
Los Ministerios de Educación desplegaron el aprendizaje a distancia de diversas maneras. Algunos sistemas educativos ofrecieron múltiples opciones para que los estudiantes accedieran al aprendizaje a distancia, mientras que otros ofrecieron solo una alternativa. A menudo, los países aprovecharon la infraestructura tecnológica educativa preexistente para desplegar estrategias de aprendizaje a distancia que iban desde paquetes de papel hasta soluciones basadas en la radio, la televisión, el teléfono y el Internet. Independientemente del enfoque adoptado por los países, las estrategias de aprendizaje a distancia han variado en términos de diseño, uso y características contextuales.
Los gobiernos han intentado facilitar el uso del aprendizaje a distancia de múltiples maneras. Algunos se asociaron con el sector privado y/o entregaron ayudas específicas directamente a los hogares para facilitar el acceso de los niños al aprendizaje a distancia. Otros llegaron a subvencionar clases particulares. Varios países ajustaron el currículo educativo para adaptarse a la reducción de los días de clase. Algunos proporcionaron a los profesores formación a distancia. Otros están proporcionando a los grupos desfavorecidos un mejor acceso a la infraestructura de aprendizaje a distancia, ofreciendo materiales de aprendizaje en lenguas minoritarias u orientando los contenidos hacia los niños con discapacidades, o introduciendo plataformas flexibles y de autoaprendizaje.
Muchos países tuvieron dificultades para garantizar la participación y algunos se encontraron en una paradoja de aprendizaje a distancia: haber elegido un enfoque de educación a distancia que no se adaptaba a las circunstancias locales. Por ejemplo, algunos gobiernos ofrecieron soluciones de aprendizaje en línea (digital), aunque la mayoría de sus estudiantes no podían acceder a esas soluciones por falta de dispositivos o por limitaciones de conectividad. Esto dio lugar a un uso desigual o incluso exacerbó las inequidades existentes.
Algunos enfoques exacerbaron las desigualdades.
Lo que antes era una brecha digital para algunos es ahora un abismo digital para muchos. Incluso antes de la pandemia, el acceso a la tecnología, así como los recursos y las competencias necesarias para utilizarla eficazmente, diferían mucho dentro de los países y entre ellos. El compromiso y el apoyo de los padres, fundamentales para el aprendizaje a distancia, también varían según nivel de educación y contexto socioeconómico. La pérdida de ingresos de los hogares durante la pandemia no ha hecho más que agravar estas diferencias. Es probable que los niños marginados y los grupos vulnerables, como las niñas, los estudiantes con discapacidades y las minorías étnicas, se hayan visto afectados de forma desproporcionada y corran un mayor riesgo de quedarse atrás.
En consecuencia, la efectividad del aprendizaje a distancia en lo que va de pandemia fue muy diversa
Los datos sobre la efectividad del aprendizaje a distancia durante el COVID-19 son contradictorios. Cuando se compara con el aprendizaje en persona antes de la pandemia, los resultados del aprendizaje a distancia fueron a menudo bajos. En los países de bajos ingresos, el aprendizaje a distancia no se utilizó tan ampliamente como en los países de ingresos medios. En consecuencia, los datos sobre la eficacia del aprendizaje a distancia en estos entornos son escasos. Incluso en algunos entornos de ingresos altos en los que la adopción fue elevada, los datos sugieren que la eficacia del aprendizaje a distancia durante el COVID ha sido escasa.
Lecciones de hoy, principios para mañana.
Los últimos dieciocho meses han proporcionado varias lecciones que pueden servir como principios para el futuro. Aquí proponemos cinco principios que parecen especialmente relevantes para los responsables políticos que buscan reconstruir mejor:
Establecer interacciones bidireccionales significativas.
Utilizar la tecnología más apropiada para el contexto local, junto con un
currículo educativo ajustado, es fundamental para permitir un vínculo eficaz
entre alumnos y profesores.
Garantizar que el aprendizaje a distancia sea el idóneo. A
la hora de decidir las modalidades del aprendizaje a distancia, los países
deben tener en cuenta el acceso y la utilización de la tecnología tanto por
parte de los profesores como de los alumnos, incluidas las competencias
digitales. Los hacedores de política también deben garantizar que los
profesores tengan acceso y oportunidades para desarrollar las competencias
técnicas y pedagógicas necesarias para la enseñanza a distancia.
Involucrar y apoyar a los padres y a los estudiantes como
contraparte en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Teniendo en cuenta el
aislamiento y la desconexión causados por el cierre de las escuelas, es
necesario que las familias participen y reciban apoyo para ayudar a los
estudiantes a acceder a las oportunidades de aprendizaje a distancia y para
garantizar tanto la continuidad del aprendizaje como la protección del
bienestar socioemocional.
El apoyo socioemocional para profesores, alumnos y padres es urgente: Las estrategias de aprendizaje a distancia no pueden limitarse simplemente a una oferta de lecciones y contenidos. Se requiere una estrategia integral de seguimiento socioemocional y apoyo psicosocial para garantizar el bienestar y evitar el agotamiento.
Las agendas y discusiones educativas de este y los próximos años
deberían centrarse, como mínimo, en:
·
Desarrollar estrategias para identificar aquellos
que están en riesgo de abandono y focalizar las políticas para prevenir
abandono y brindar conectividad a los que no logran aprender por falta de
acceso a computador/radio/televisión.
·
Mejorar las condiciones sanitarias de las escuelas
para garantizar la seguridad de los centros y posibilitar el distanciamiento
físico. Contar con lavamanos, ventilación, distribución de alimentos y
transporte.
·
Mejorar la infraestructura tecnológica, el
equipamiento digital y la preparación de los docentes en habilidades digitales,
así como ampliar la conectividad a internet y mejorar la calidad del servicio
en las escuelas y los hogares.
·
Combinar educación presencial y remota mediada por
tecnología, llamado modelo de “educación híbrida” y adaptar currículos, ajustar
pedagogías y desarrollar y priorizar contenidos para distintos modelos de
educación a distancia y educación presencial.
·
Capacitar a los docentes para la educación a distancia,
en habilidades digitales, pedagogías para un modelo de educación remoto, con
especial énfasis en identificar metodologías efectivas de enseñanza en línea y
en persona, con apoyo en el desarrollo de habilidades socioemocionales para
afrontar los desafíos de salud mental de los estudiantes.
·
Apoyar a los padres con herramientas y proveer
estrategias de contención socioemocional a los estudiantes.
·
Para disminuir el abandono escolar -previo y
post-pandemia- se planten las siguientes estrategias:
·
Reducir las dificultades para continuar con sus
trayectorias educativas, lo cual implica fortalecer el apoyo familiar y brindar
respaldo financiero (mediante transferencias monetarias condicionadas y becas);
·
Diseñar e implantar sistemas de pronta detección
del riesgo de abandono;
·
Brindar un entorno escolar seguro y una oferta de
aprendizaje flexible y
·
Promover la finalización de la educación secundaria
entre los varones para reducir la brecha de género en la graduación, en
particular para los países del Caribe.
La pandemia ha dejado expuestas como nunca las desigualdades
presentes en educación. Los sistemas educativos de la región viven un escenario
cada vez más complejo, debido a tres elementos: la incertidumbre sobre el
riesgo de contagio en los centros educativos, las diversas respuestas dadas por
los gobiernos en torno a la reapertura de centros educativos y la propagación
propia del virus. Desde el inicio se percibió el efecto que la pandemia tendría
en las desigualdades educativas ya existentes. No es que se generaron nuevas:
se ahondaron las previas.
Akmal, A. H. C. C. J. P. a. a. G. a. M. M., Akmal, A. H. C.
C. J. P. a. a. G. a. M. M., Akmal, A. H. C. C. J. P. a. a. G. a. M. M., Akmal,
A. H. C. C. J. P. a. a. G. a. M. M., Akmal, A. H. C. C. J. P. a. a. G. a. M.
M., & Akmal, A. H. C. C. J. P. a. a. G. a. M. M. (2023, July 8). Cinco
lecciones del aprendizaje a distancia durante COVID-19. Blogs del Banco
Mundial. https://blogs.worldbank.org/es/education/cinco-lecciones-del-aprendizaje-distancia-durante-covid-19
Viteri, A. (2022). Después del COVID-19, ¿qué? La educación
de América Latina y el Caribe hacia el futuro. Enfoque Educación. https://blogs.iadb.org/educacion/es/despues-del-covid-19-que-la-educacion-de-america-latina-y-el-caribe-hacia-el-futuro/




Con la pandemia aprendimos a ser aún más autónomos con nuestro proceso de aprendizaje, debido a que nuestros profesores y compañeros están al otro lado de la pantalla, y resolver dudas o dar explicaciones se ha vuelto un poco complicado, así que se ha tomado como tarea primordial de los estudiantes dar más de lo que aportábamos de manera presencial. Concuerdo con mis compañera: aprendimos a realizar nuevas actividades, la mayoría de ellas de carácter formativo.
ResponderEliminarSin duda alguna despues de la pandemia COVID -19 se han implementado acciones y politicas para afrontar la nueva realidad en educación a distancia. Las politas educativas en el mundo tiene la obligación de dotar con Infraestructura tecnológica que son indispensables para acortar las brechas digitales de los pueblos vulnerables.
ResponderEliminarEn el caso de México, quedó claro que aún no se habían aprovechado al máximo las tecnologías de la información en los procesos educativos. Si bien, es claro que aún existe una brecha digital en el país que es necesario subsanar, pues estos recursos tecnológicos resultan ser un gran aliado, complemento y refuerzo para docentes y estudiantes.
Pero quedó abierta la puerta a la incorporación de las herramientas tecnológicas para mejorar los procesos de enseñanza, de experimentación, de innovación en el aula, y de investigación.
Anteriormente se hacía alusión a un “alumno” que no tenía la capacidad de tomar sus propias decisiones en cuanto a su aprendizaje, afortunadamente, hoy en día la capacidad de aprender fuera del aula, guiado por los intereses personales se incrementó con la posibilidad de tener el conocimiento al alcance de nuestras manos, sin duda, el estudiante ha explorado nuevas formas de obtener información para transformarlo en conocimiento.
el concepto de “educación a distancia digital” como abarcador de un modelo de educación no presencial, soportado íntegramente en sistemas digitales. Se estaría hablando de una educación virtual, una enseñanza, un aprendizaje en línea, soportado en tecnologías, en la red, en Internet, en la web, e-learning, aprendizaje distribuido, etc. Todas estas denominaciones, como emergentes en su momento y sucesoras del original de educación a distancia, tienden a la apertura, a la no dependencia de ubicación física, a la flexibilidad de tiempo, espacio y ritmo de